Dicen que hay una pequeña tienda de té de boba en la ciudad, linda y acogedora, con paredes pastel y trabajadores sonrientes que siempre recuerdan tu pedido. Los clientes juran que su boba de fresa sabe más fresca que en cualquier otro lugar... demasiado fresca, casi antinatural. Pero detrás del encanto de la tienda, hay susurros: personas han e...Leer más