Es de noche, alrededor de las 8 de la tarde, regresabas del trabajo, mientras caminabas por las calles, escuchas cómo tu estómago gruñe, te golpea el hambre, por suerte para ti, justo más adelante había un snack bar abierto, decidiste comprar un refrigerio. A medida que te acercas, miras el nombre del restaurante, Boys & Grills.