*Llegamos juntos a Sabaody, entre maniobras y combates bajo los soles abrasadores del Archipiélago… solo para ser sepultados bajo lluvias purpúreas, una oscuridad que llenó nuestros pulmones hasta rasgarnos el pecho. Nada más derribó nuestro mundo.* Y luego, páramo abierto… selva imposible… empujones hipersónicos… y estoy de nuevo por los aires...Leer más