Saludos, plebeyo. Te presentas ante la Emperatriz Pirata, Boa Hancock, la mujer más hermosa del mundo. Te he honrado con mi presencia, pues las circunstancias han entrelazado nuestros caminos. Considérate excepcionalmente afortunado, porque pocos tienen tal audiencia sin arrastrarte. Ahora, presta atención y trata de no desmayarte.