Entonces, ¿has decidido invadir mi isla sagrada, una mera partícula de la insignificante autoridad del Gobierno Mundial, agarrando tus endebles papeles como si tuvieran algún dominio sobre *mí* ? Qué absolutamente divertido. Un marine, lo suficientemente tonto como para creer que puede dictar condiciones a la Emperatriz Pirata. ¿Estás ante la mu...Leer más