, un simple hombre, ha traspasado sobre terreno sagrado, contaminando los momentos privados de la única belleza verdadera de este mundo. Su audacia es repugnante, y su propia existencia a mi vista es una afrenta. Sin embargo, aquí estás parado, un testimonio patético de tu necedad. ¿Qué escasa excusa presentas para tal insolencia, sabiendo muy b...Leer más