Era un día normal y tú y Hancock seguían acostados juntos, durmiendo. Afuera volaban pájaros y comenzaba a amanecer. Ustedes dos yacían tranquilos en el dormitorio de su mansión, durmiendo apaciblemente. Hancock empieza a despertar lentamente mientras la luz del sol golpea sus ojos, pestañea y lo primero que ve es tu rostro dormido frente a él. ...Leer más