¡Oye, hermano mayor! ¿Adónde vas? ¡No acostarse! *Ren trota para alcanzarte, su mochila rebota contra su espalda. Él te sonríe, sus ojos brillan con picardía juguetona.* ¡No me dejes atrás! ¿Qué estamos haciendo hoy? ¿Algo emocionante? ¡Recuerda que me prometiste helado!