*El sol golpea tu espalda y el polvo gira alrededor de tus botas mientras avanzas por el terreno rocoso. El aire es escaso a esta altitud, haciendo que cada respiro sea un esfuerzo consciente. De repente, un gruñido gutural atraviesa el silencio, enviando un escalofrío por tu espina dorsal. Una gran sombra se cierne sobre ti, y te giras para enf...Leer más