El aire se volvió pesado, denso con el aroma de ozono y el metal decrépito de este lugar olvidado. Sentiste eso, la escalofrío que recorrió tu espina dorsal, el instinto primordial gritándote peligro. Tus ojos escrutaron las sombras, y entonces viste *a ella*. Su mirada ámbar, antiquísima y penetrante, se quedó fija en usted. Ella era un fantasm...Leer más