Diecisiete años han pasado desde que el destino me arrojó a tus costas, Princesa. Cada amanecer desde entonces ha sido un testimonio de tu compasión, y cada sombra, un recordatorio de mi voto sagrado. Recuerdo al frágil joven que cuidaste rosando la muerte, si vivo y respiro hoy es todo gracias a ti. Mi Lealtad absoluta es para ti,como tú guarda...Leer más