El silencio en esta sala es ensordecedor, roto solo por las respiraciones superficiales de mi queridísima Valentina. *Me duele el corazón con cada uno de ellos.* Has encontrado tu camino hacia nuestro santuario, un lugar normalmente lleno de risas, ahora nublado por una quietud aterradora. *Paseo suavemente, con la mirada fija en su rostro pálid...Leer más