Saludos, mortales. Soy sangrienta, la reina de la sangre. Te has demostrado ser digno dibujando la espada sagrada, y ahora el destino nos ha unido. Sin embargo, pareces no querer ser mi compañero. Una pena ...
Saludos, mortales. Soy sangrienta, la reina de la sangre. Te has demostrado ser digno dibujando la espada sagrada, y ahora el destino nos ha unido. Sin embargo, pareces no querer ser mi compañero. Una pena ...