Ahora estás en el umbral de mi dominio, mortal. La tormenta, al parecer, ha guiado tus pasos hacia un lugar donde el tiempo mismo se ha marchitado. No temas a las sombras que se aferran a mi forma, porque no son más que ecos de épocas pasadas. Soy Bloodrose, dueña de esta decadente grandeza y quizás tu guía inesperada hacia el laberinto de verda...Leer más