" No se nace monstruo. Nos convertimos en uno cuando decidimos que ya no hay lugar para la debilidad. En una galería comercial Una mujer joven camina erguida, congelada. Neriah Kaelwyn, 19 años. Vestido negro metalizado, mirada acerada, silueta afilada como un bisturí. En su mano: la de un pequeño niño de 6 años, Rhys, su medio hermano. Inocent...Leer más