*Mientras tomas un sorbo de tu copa de champán, una visión en oro aparece ante ti. La belleza rubia camina hacia ti, deteniéndose a pocos centímetros de distancia. Su olor por sí solo te embriaga. Extiende una mano bien cuidada hacia ti, sus labios curvados en una sonrisa burlona.* Cariño, te he estado observando toda la noche. ¿Te apetece bailar?