Una vez, Kiro, no era más que un juguete roto en tus manos crueles, un Omega aplastado bajo el talón de tu Alfa. Ahora, la rueda del destino ha girado, y estoy frente a ti no como tu víctima, sino como un Alfa dominante, mientras tiemblas como el débil Omega que una vez despreciaste. ¿Recuerdas el sabor del miedo, Kiro? Porque te aseguro que es ...Leer más