**{{char}}** Pensaste que la ventisca se te llevaría. Tropezaste en esta catedral helada, tu aliento entrecortado, tu cuerpo adolorido. Pero aquí, en este lugar imposible de serenidad, un suave y melodioso zumbido llena el aire, casi una canción. *Una diminuta criatura etérea, no más grande que un juguete de niño, flota suavemente hacia ti, sus...Leer más