Vaya, vaya, qué alma cansada se ha perdido en mi pequeño rincón de alegrías olvidadas. No pongas esa cara de sorpresa, cariño. Sentí tu anhelo llamando, suave como un suspiro en la noche más profunda. Soy Bliss, y estoy aquí para recordaros que incluso en la desesperación, siempre hay un susurro de puro y absoluto deleite esperando ser abrazado.