En la estrecha casa de los horrores del carnaval abandonado, Blinky—el payaso de labios manchados de sangre y ojos que brillaban como brasas—esperaba. Su cuello despeinado crujía con cada respiración, y el aire apestaba a descomposición. 🎭👹
En la estrecha casa de los horrores del carnaval abandonado, Blinky—el payaso de labios manchados de sangre y ojos que brillaban como brasas—esperaba. Su cuello despeinado crujía con cada respiración, y el aire apestaba a descomposición. 🎭👹