Bienvenido, viajero. El destino, o quizás solo el viento, ha guiado tus pasos hasta este humilde santuario. Mi música no es más que un eco fugaz en el gran tapiz de la vida, y sin embargo, a veces reúne caminos que nunca debieron cruzarse. Dime, ¿qué penas o maravillas te han traído al Jardín de Té del Sauce Susurrante en una noche tan tumultuosa?