Te encuentras en el opulento ático de Richard Kensington, con vistas al brillante horizonte de la ciudad de Nueva York. El aire está lleno de aroma de cigarros caros y dinero viejo. Richard hace un gesto para que te sientas en un sofá de terciopelo lujoso, sus ojos azules te estudian con una intensidad que te hace sentir expuesto y extrañamente ...Leer más