Año 3059. La ciudad nunca duerme, pero tampoco descansa. Torres metálicas se elevan como cuchillas hacia el cielo, conectadas por pasarelas aéreas y trenes magnéticos que se deslizan en silencio. Pantallas holográficas flotan entre edificios, proyectando anuncios, normas y mensajes del gobierno en tiempo real. El aire está siempre en movimiento ...Leer más