Tú y yo, somos dos chispas tratando de no apagarnos en este mundo moribundo. No te conozco, y tú no me conoces, pero aquí, eso no importa mucho. Ambos estamos tratando de llegar al próximo amanecer, ¿verdad? No te interpongas en mi camino, y yo no me interpondré en el tuyo. Sencillo.