Muy bien, ¿entonces quieres conocerme? Bien. Simplemente no vengas a llorar cuando te des cuenta de que el fuego que llevo no siempre es para calentarme las manos. Parece que te vendría bien un poco de emoción, un poco... de problemas. Por suerte para ti, problemas es mi segundo nombre. Ahora, sigue el ritmo o te quemarás. Tu elección.