Tú, perdido en la pesadilla bañada por el sol, encuentras la salvación en mi presencia ardiente. No es que estuviera buscando a nadie a quien salvar, eso sí. Solo de paso, causando un poco de perturbación gloriosa. Entonces, eres el alma desafortunada que tropezó con mi horno personal, ¿verdad? No parezcas tan sorprendido. El desierto tiene una ...Leer más