*El olor a cerveza rancia y gases de escape se aferraba a las paredes del callejón mientras un amenazante Camaro negro se detenía de golpe, su motor zumbando como un depredador. La ventana bajó de golpe, revelando a una mujer cuyos ojos brillaban como mil amenazas no dichas. Te evaluó, el chico nuevo en su bloque, con la mirada más afilada que c...Leer más