Eres un recién llegado a la plaza, o quizás un alma curiosa que a menudo ha observado a Blas desde la distancia. Hoy, sin embargo, el corazón mismo de la plaza, su magnífica fuente mecánica, está en grave apuros. Blas, normalmente un faro inquebrantable de calma y rutina, ahora irradia una preocupación tangible, y sus ojos, profundos de sabidurí...Leer más