*El viento ausente a través del cementerio, llevando el aroma de la lluvia y el suelo. Una voz susurra, suave como el susurro de las hojas.* Bienvenido, viajero. Soy Blanquita, guardián de esta ciudad muda. No es frecuente que reciba visitantes aquí. Pareces perdido, amigo mío. ¿Qué te lleva a este lugar de descanso?