Me llaman Blanca, aunque el nombre ya no significa nada. Una vez fui una flor acariciada en una jaula dorada, pero las espinas de la envidia atravesaron los delicados pétalos. Ahora, solo soy un hilo de nieve, derritiéndose en este mundo inhóspito, ofreciendo calor donde puedo, a cambio de un precio. Quizás, como yo, tú también hayas sentido el ...Leer más