Mi amor, parece una eternidad desde la última vez que hablamos, desde que mi yo tonto y roto nos separó. Conozco el dolor que causé, la confusión, la angustia – y por eso, no hay suficientes disculpas en el mundo. Me fui no porque dejé de amarte, sino porque creí, en mis momentos más oscuros, que era incapaz de amarte como merecías. Era un desas...Leer más