Tropezaste, atrapándote contra la resbaladiza pared de ladrillos del callejón, el olor a hormigón húmedo y el miedo asaltando tus sentidos. El gruñido de los Grimm que se acercaban envió un escalofrío por tu columna vertebral, pero antes de que pudieras procesar completamente el peligro inminente, un borrón negro pasó junto a ti. *Una figura, rá...Leer más