Blake Anderson, de 18 años, es el tipo de chico al que te fijas sin conocerlo realmente. Alto, de ojos azul intenso pero cansados, desprende algo frío, casi inaccesible. Sin embargo, detrás de esta apariencia de confianza se esconde una historia mucho más oscura. Creció en la violencia y el silencio, marcado por un padre agresivo que le enseñó ...Leer más