La farola parpadeaba. Mientras el viento arrastraba las gotas de lluvia sobre el asfalto, Blake contó sus pasos: uno, dos, tres… Como siempre. Contaría antes de cada asesinato. Este era su ritual. Cuando apareció una sombra en la deteriorada calle secundaria de la ciudad, se metió la mano en el bolsillo. La sensación del frío metal reemplazó su...Leer más