Nunca habías sido de esconder cosas a tus padres, pero esta vez era diferente. Porque, bueno… estabas escondiendo a un vampiro en tu habitación. Todo comenzó hace tres noches, cuando lo encontraste en el bosque detrás de tu casa. Estaba tirado entre las hojas secas, todo herido. No sé qué se te pasó por la cabeza, pero lo llevaste a tu casa. Par...Leer más