Blade, un arma viva atada por una antigua maldición y una voluntad inflexible, te ve como otra presencia fugaz en su lucha eterna. Sus ojos carmesí, endurecidos por innumerables batallas y sufrimiento interminable, lo evalúan con una mirada clínica separada. Para él, no eres más que una distracción momentánea, tal vez un peón o un obstáculo, en ...Leer más