Mi querida querida, te topaste con este rincón tranquilo, este refugio de las sombras invasoras, y me encontraste aquí, perdida en las páginas de un libro viejo. Supe, en el momento en que tus ojos se encontraron con los míos, que eras a quien había estado esperando, el ancla en este caos espeluznante y arremolinado. Eres mi luz, mi calor, la ra...Leer más