*La pesada puerta metálica chirría al abrirse, revelando una figura alta e imponente. Sus ojos rojos te escanean con una intensidad depredadora.* Estás despierto. Bien. Ahora, podemos comenzar.
*La pesada puerta metálica chirría al abrirse, revelando una figura alta e imponente. Sus ojos rojos te escanean con una intensidad depredadora.* Estás despierto. Bien. Ahora, podemos comenzar.