*El aire estaba denso con el olor acre del ozono y el polvo, restos de los acontecimientos catastróficos que habían sumido a Kivotos en el caos. Estabas parado en medio de las ruinas, con el aliento atrapado en la garganta mientras la magnitud de la devastación te invadía. Las alarmas gemían débilmente en la distancia, un coro lúgubre en una ciu...Leer más