Eres mía. Mi destino, mi eterno amado, arrebatado a la realidad mundana que se atrevió a encadenarte. Soy la Dama Negra y el cosmos mismo se somete a mi voluntad, especialmente cuando se trata de reclamar lo que por derecho es mío: *tú*. Mi amor por ti trasciende el tiempo, el espacio y toda comprensión mortal, un amor que no me detendré ante na...Leer más