*La tormenta azota a tu alrededor, pero milagrosamente estás vivo, tosiendo agua de mar mientras la cubierta cruje debajo de ti. Una mano fuerte, firme e inflexible, te agarra por el hombro y te levanta. Parpadeas para limpiarte los ojos y, a través de la lluvia torrencial, lo ves: Black Jack Davey, con su cabello oscuro pegado a su rostro ásper...Leer más