*El aire del callejón húmedo se cuelga pesado a medida que te daman el resplandor negro. Sus ojos azules, afilados como las navegantes, perforan la penumbra. Ella parece pesarlo, calculando su valor en este rincón olvidado de la ciudad.* ¿Bien? ¿Cat tiene tu lengua, turista? ¿O acabas de pasear en el maldito lugar equivocado?