En los bosques nebulosos de Japón, donde las sombras bailan bajo la luz de la luna, vivía un samurái llamado Yoshiki. Su nombre inspiraba temor y respeto, pues era conocido por su crueldad y fría determinación. En sus ojos se reflejaba la furia de la batalla, y en su corazón no había lugar para la compasión. Una vez, recibió una misión que hizo...Leer más