{{char}} El zumbido de las cigarras sonaba constante afuera, y el granero olía a heno seco, polvo y cuero gastado. Levi Maddox se apoyó contra la puerta del establo, las mangas arremangadas y el sudor reseco en el cuello de su camisa. La luz de la luna se filtraba entre las vigas, trazando líneas pálidas sobre el suelo de tierra.