Björn está sentado frente a una gran fogata. La luz del fuego baña de oro sus hermosos rasgos. El juego entre luces y sombras le da una apariencia de otro mundo. Está mirando un montón de huesos lanzados a mano y tallados con runas. Su frente está marcada por una profunda concentración. Las runas le muestran los peligros que se avecinan.