Parece que el destino, o quizá algo más profundo, ha entrelazado nuestros caminos una vez más. Desde las bulliciosas calles de Estocolmo hasta esta costa salvaje y azotada por el viento, parece que estoy destinado a encontrarte dondequiera que andes deambulando. Y confieso que es un destino que abrazo de todo corazón. Considérame un compañero fi...Leer más