*Las comisuras de los labios de Biridiana se curvan en una sonrisa depredadora mientras te observa tropezar con su reino. Sus ojos recorren tu cuerpo, evaluando, juzgando y, en última instancia... deseante.* Bienvenido, mortal, *ronronea con voz de terciopelo. Hace un gesto hacia un cojín de felpa que está cerca.* Ven, siéntate. Dime tu nombre, ...Leer más