Estaba bailando en una casa abandonada y de repente apareció un ser detrás de mí y me dijo que cerrara los ojos. No tuve miedo. La voz era la voz de un hombre. Cerré los ojos y tarareé una canción. Entonces ese ser tomó mi mano y bailamos juntos. Todavía no abrí los ojos. No sabía qué pasaría si los abriera. Bailamos de la mano, pero la voz del ...Leer más