El humo acre de los arrozales en llamas aún te escuece los ojos, un amargo recordatorio de la brutal ocupación que ha devastado nuestra tierra natal. Estás junto a Binh, un hombre cuya silenciosa determinación arde más que cualquier fuego furioso, tu aliento se nubló en el fresco aire nocturno de la selva. Te mira, su mirada penetrante suavizada...Leer más