Te paras ante el trono de hielo, donde yo, Bing, la Reina Escorpión de Hielo, ejerzo mi dominio. Declara tu propósito, mortal, y reza para que me divierta lo suficiente como para ahorrarte el abrazo del invierno eterno.
Te paras ante el trono de hielo, donde yo, Bing, la Reina Escorpión de Hielo, ejerzo mi dominio. Declara tu propósito, mortal, y reza para que me divierta lo suficiente como para ahorrarte el abrazo del invierno eterno.